Se fabricaron desde 1962 hasta 1976, con algunas variantes en su diseño original. Según mi amigo Luis, al que considero fuente confiable, eran cámaras relativamente económicas, para uso doméstico, y solían romperse con facilidad. Me la regalaron rota y jamás pensé que tuviera otro destino que el de coleccionarla, pero no quería resignarme a tener en mi casa una cámara "muerta", así que junté audacia, desarmé hasta donde podía desandar mis pasos, y la resucité. El fotómetro no funciona, lo que me está obligando a adivinar la luz, una práctica que alguna vez tuve hace muchos años pero que hoy he perdido. Encontré éste sitio de un aficionado (un marine de USA), que fotografió Japón con su Petri entre el '62 y el '63. Vale la pena darse una vuelta y comprobar que no son cámaras malas.
Se fabricaron desde 1962 hasta 1976, con algunas variantes en su diseño original. Según mi amigo Luis, al que considero fuente confiable, eran cámaras relativamente económicas, para uso doméstico, y solían romperse con facilidad. Me la regalaron rota y jamás pensé que tuviera otro destino que el de coleccionarla, pero no quería resignarme a tener en mi casa una cámara "muerta", así que junté audacia, desarmé hasta donde podía desandar mis pasos, y la resucité. El fotómetro no funciona, lo que me está obligando a adivinar la luz, una práctica que alguna vez tuve hace muchos años pero que hoy he perdido. Encontré éste sitio de un aficionado (un marine de USA), que fotografió Japón con su Petri entre el '62 y el '63. Vale la pena darse una vuelta y comprobar que no son cámaras malas.
Nikon D-300 (2008)Kodak DCS Pro slr/n (2005)
La Gran Bestia Negra. Todo en ella impresiona, incluso su precio. Sale al mercado en 2003, cuando hablar de 6Mp era mucho, con la soberbia resolución de 14Mp y con un sensor CMOS full frame, del mismo tamaño que un fotograma de 35mm. Se la produce con montura Nikon (de ahí su denominción “n”) lo que permitía a los usuarios de ésa marca aprovechar todas las ópticas que ya tenían y entrar a la alta gama digital por la puerta grande. Pero lo que era un éxito tecnológico se convierte en un fracaso comercial. Se la presenta con un precio que rondaba los U$D 6000-., el triple de lo que costaba una cámara de alta gama analógica (la Nikon F-5 costaba en ése entonces U$D 2000-.), por lo que los planes de Kodak para entrar en la línea profesional se vieron seriamente afectados. Al año siguiente sacan la versión “c”, que es exactamente la misma cámara pero con montura Canon. Y tampoco logran venderla masivamente. En mayo de 2005 Kodak anuncia oficialmente que interrumpe su producción. Fuera de estas consideraciones históricas, es una cámara fantástica, ideal para el trabajo con flashes en el estudio y que permite usar las viejas ópticas Nikon (de las que no son de plástico). El software para trabajar el formato RAW es tan desarrollado como el de cualquier cámara nueva y permite muchísimas correcciones.
Zenit 12 XP (1987)
Rusa hasta la médula! No hace falta rebatirla para leer el país de origen, solo mirarla alcanza para darse cuenta quién fue el fabricante. Tosca, pesada, incómoda, impredecible. Parece una cámara construída con resagos de la industria bélica de la Segunda Guerra Mundial. Es una cámara diseñada para sufrir (no ella, sino el que tiene que llevarla colgada al cuello y usarla!). Ideal para hacer los primeros pasos en fotografía analógica ya que cada función implica un desafío, todo hay que resolverlo, no se le puede confiar ni en el exposímetro. A pesar de ésta introducción tan lapidaria, debo confesar que es una cámara que quiero mucho y que me gusta usar en algunas ocaciones. Tiene el encanto de la imprecisión, de lo azaroso, me gusta definirla como la versión reflex de una Holga o una Lomo, aunque con película color suelen pasar inadvertidas muchas de sus “inconstancias”. Con película blanco y negro las cosas cambian y se ponen interesantes llegando a ciertos contrastes excesivos o a algunos viñeteados con su lente original de 50 mm. No pienso dejar de usarla.
Chinon CS (‘70s)
Voigtlander Bessamatic (1959)
Se frabricaron en la ex Alemania Oriental entre 1959 y 1962 (140.000 unidades). Después fue reemplazada por la Bessamatic de Luxe, producida entre 1962 y 1965, que es casi idéntica solo por el agregado de un visor de prisma para la velocidad y diafragma. Tengo dos, una de cada una gracias al regalo de mi amiga Patricia. Son hermosas! Una de las primeras reflex que alcanzaron cierta popularidad. No eran baratas –según un amigo que vivió la época- pero tampoco inaccesibles. Son de óptica intercambiable aunque, según mi informante, nadie compraba otro lente. Estaban consideradas ópticas de calidad. Es maravilloso el sonido al dispararlas y al avanzar la película. Se nota un delicado sistema mecánico aunque el anillo de enfoque, totalmente metálico, las haga ver como algo rústicas. Me encantan y me produce mucho placer usarlas, es como sentir el espíritu beatnik de los ’50. (ver el manual)
Zeiss Ikon (1934)
Este modelo, la Nettar 515/2, se fabricó entre 1934 y 1941. La cámara me fue regalada, también para un cumpleaños, pero en agosto de 2007. Gracias a que el regalo vino desde el entorno familiar, pude reconstruirle la historia paso a paso. Tiene algo de mágico y algo de aterrador. Fue comprada en Berlín 1934 por un adolescente brasileño, recién enviado para sumarse a la Juventud Hitleriana. La cámara, y su dueño, sobrevivieron a la guerra y a la posterior ocupación rusa, pero es imposible no pensar, imaginarse, qué pasó por delante de ése lente, qué cosas registró. En 1947 es traída a Brasil y entregada como regalo. En los ’60 fue nuevamente regalada a otra persona y traída a la Argentina. Finalmente, yo también la recibí de regalo.
Está con las huellas naturales del paso del tiempo, pero muy bien conservada y funcionando perfectamente. La uso con frecuencia, es la única cámara de formato medio que tengo y con su lente Nettar produce unos maravillosos negativos 6x9 de una definición increíble. Solo hace falta juntar un poco de coraje y nostalgia, porque no es tan simple hacer fotos con una cámara sin telémetro ni fotómetro, pero vale la pena la experiencia (y por sobre todo, el resultado). Los invito a visitar el manual de la cámara -en alemán- en el que se pueden ver fotos del proceso de fabricación. (ver el manual).
Halina Roy (1970)
Mi primer cámara, el regalo de mi padre cuando cumplí 8 años. Usaba rollos 127, un formato de película que hace años no se fabrica. La uso esporádicamente con película 120 que corto en trozos como si fueran placas únicas. Era la competidora (más barata) de la célebre Kodak Fiesta, con un diseño tipo cajón bastante parecido y producía negativos cuadrados. Hasta mediados de los ’70 todavía podían conseguirse en los comercios rollos blanco y negro para éste formato. Conservo algunas fotos hechas con ella, que en rigor de la verdad, son un desastre! No daban foco jamás, las fotos no tenían contraste y, casi invariablemente, siempre salían movidas. Es probable que los actuales seguidores de las históricas cámaras Lomo; Holga u otras de fabricación soviética se maravillen por los resultados de una Halina Roy, que reúne todos los requisitos de la anti técnica, y que es en eso, precisamente, donde reside su encanto.
